A pesar de llevar relativamente poco tiempo en nuestro país, el pádel se ha convertido en un deporte de moda con miles de aficionados…¿su secreto? Muchísima diversión, y casi 500 calorías quemadas por hora de juego.
El pádel parte de la base del tenis, con algunas diferencias fundamentales: la pista es bastante más pequeña y la rodea casi por completo una pared o cristal en la que también puede botar la bola.
Además, se juega por parejas, utilizándose palas en vez de raquetas, y a pesar de ser idénticas a las de tenis, también tienen pelotas específicas.
El pádel es un deporte que puede ser practicado por todo tipo de personas, independientemente de su edad, sexo o condiciones físicas. Es un juego que se aprende rápido y las características de la pista (en especial por las paredes) favorecen a que la pelota se mantenga en juego haciéndolo más entretenido.
No es un deporte brusco, evita el contacto con otros jugadores disminuyendo el riesgo de lesión y representa un ejercicio aeróbico, con las consiguientes ventajas , para el sistema cardiovascular y los distintos tejidos del cuerpo en general.
Es un deporte de coordinación y técnica, muy rápido y que engancha desde el primer momento. Por si esto fuera poco, al practicar el pádel ejercitamos y tonificamos partes de nuestro cuerpo que normalmente tenemos algo olvidadas, como son los brazos, las piernas y los glúteos, así que si quieres divertirte y ponerte en forma al mismo tiempo, no te lo pienses más… el Pádel es tu deporte.